Cómo optimizar el espacio de nuestra cocina

Cómo optimizar el espacio de nuestra cocina

La cocina es, para muchos, uno de los lugares más importantes de la casa. Pero no todas las personas le dan el mismo uso ni pasan el mismo tiempo en ellas. Es por eso que debemos priorizar nuestro espacio (que no siempre es grande) para poder sacar el máximo provecho de ella.

Lo primero que debemos pensar a la hora de reformar la cocina es ¿qué uso va a tener? Mucha gente come en la cocina, otras no. En otros casos, nos encontramos con familias numerosas que requieren de más vajillas y menaje para preparar la comida que otra personas que viva sola o en pareja… Sea como sea, hay unos puntos comunes a todos. Vamos a verlos.

  • El triángulo de la cocina

En nuestra cocina hay tres puntos claves: el frigorífico, la zona de fuegos y el fregadero. Cada uno de estos puntos cumple una función principal a la hora de realizar cualquier comida (aunque requiera de poca elaboración) y cada uno de estos puntos es complementario uno con el otro. Si los colocamos de tal forma que nosotros estemos en el centro de estos tres lugares, obtenemos una mayor rapidez a la hora de llegar a cada uno de ellos, pudiéndolos usar más rápido y más eficazmente. Sabemos que no siempre es fácil, por las dimensiones de la cocina o incluso por la simple distribución de los enchufes en las paredes. Pero siempre que podamos trabajar con este sistema de distribución de los electrodomésticos, nos será más cómodo a la hora de cocinar.

  • ¿Estanterías abiertas o cerradas?

El gran dilema que nos encontramos muchas veces. Depende totalmente de la persona. Tanto el uso de estanterías abiertas como cerradas nos ofrecen unas ventajas e inconvenientes, pero al final tiene que primar la comodidad y la necesidad que tengamos. El uso de estanterías abiertas nos aporta una mayor rapidez a la hora de coger los platos de la comida, el poder poner los libros de receta o incluso, colocar algunos pequeños electrodomésticos como el microondas. Como contras nos encontramos que hay que que limpiar esas zonas con más frecuencia que los armarios, no solo por el polvo del día a día sino también por la grasa que se pueda ir acumulando. Además, es más probable que lo que pongamos en esas estanterías coja los olores de las comidas.

Respecto a las estanterías cerradas, todo el tema de los olores y la limpieza se minimizan. Solo tendríamos que limpiar lo que es la estructura del armario. Otra ventaja es la privacidad de lo que guardemos dentro y cómo lo guardemos. Si tenemos estanterías abiertas es evidente que todo lo que pongamos se va a ver y no siempre queda bonito o simplemente no se quiere enseñar. Si es posible, es aconsejable poner armarios hasta el techo, ganando unos cuantos cm que pueden servir de ayuda a la hora de guardar cosas que no solemos  usar diariamente, pero que tenemos que guardarlas en algún sitio.

  • Cocinemos en paralelo

Antes hemos hablado que el triángulo de la cocina no siempre es posible en cocinas pequeñas. Pero hay algo muy práctico que sí podemos usar en muchas ocasiones, la distribución en paralelo. Muchas cocinas pequeñas se caracterizan porque son alargadas, ¿por qué no aprovecha las dos paredes y no solo una? No hace falta que lo llenemos todo de cosas, es decir, en una pared tendríamos los elementos esenciales, frigo, zona de fuegos, fregadero y la encimera. Encima los armarios. Ahora vamos a la otra pared, vacía. No hace falta que pongamos otra encimera, simplemente basta con una combinación de armarios que nos den el doble de almacenamiento en una cocina a priori pequeñita, pero que la podemos hacer muy versátil y cómoda a la hora de cocina. Una cosa importante, hay que tener en cuenta el espacio. Hay cocinas que de sobra nos permite crear esta distribución, hay otras que quizá no tanto, pero es posible. En cambio hay cocinas que son realmente pequeñas y que colocar una distribución en paralelo puede resulta agobiante, pues todo lo tenemos tan cerca y con tan poca posibilidad de movimiento que no nos resultaría nada cómodo estar ahí. En ese sentido lo mejor es maximizar las posibilidades que tenemos con lo que tenemos. Llevar los armarios hasta el techo, la distribución de dichos armarios lo más práctica posible, intentar que no sobre espacio y aprovecharlo todo.

 

En definitiva, debemos crear un hogar donde nos sintamos cómodos. De igual manera que elegimos qué sofá nos resulta perfecto para el salón, tenemos que dedicar tiempo a qué cocina y qué distribución necesito para mi día a día. Cocinaremos mucho mejor y seguro que los resultados nos saldrán mucho más ricos.

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